lunes, 15 de octubre de 2007

La Cogida y la Muerte

LA COGIDA Y LA MUERTE de Federico García Lorca


A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
A las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
A las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
A las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones
A las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
A las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
A las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
A las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones del bordón
A las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
A las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
A las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
A las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
A las cinco de la tarde,
Cuando la plaza se cubrió de yodo
A las cinco de la tarde,
La muerte puso huevos en la herida
A las cinco de la tarde:
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama
A las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
A las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
A las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
A las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
A las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
A las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
A las cinco de la tarde.
Y el gentío rompía las ventanas
A las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!


A petición de mi más fiel lector, Adolfo, he decidido no postear poemas de amor durante algún tiempo, aunque siguen siendo los de mi temática favorita quizás tiene razón y sería mejor considerar y revisar otras opciones. Acerca de este poema... en una clase de literatura nos pusieron una pelicula acerca de la vida de Lorca, la pelicula abría con el protagonista narrando este poema, me cautivó desde la primera palabra que escuché; es lo único que puedo decir.

viernes, 12 de octubre de 2007

Antes de Amarnos

ANTES DE AMARNOS de Lina Zerón

¿Qué fuimos antes de amarnos?
¿Quién eras tú?
¿Y yo quien era?
Fría lumbre en los labios contenida,
rígido corazón opaco,
áspero fruto mi vientre,
ligero ropaje de verano tu mirada.

Ahora que nos amamos...
fuego somos donde mariposas se suicidan,
cuerpos de luz,
piel ardiendo en rojas llamas,
hechizo inacabable.

Unidas en el mismo cuerpo sombras somos,
sueños revelados en poemas,
atraídas mareas por la luna,
enormes olas de amores fatigadas.

Ahora que te amo...
un insecto que nace en las mañanas
y muere por la tarde entre tus muslos soy,
suspendidas gotas de placer,
suspiro de Sol en el cenit,
sirena de agua dulce,
develada estrella bajo tu cuerpo.

Ahora que tú me amas...
eres símbolo de alianza entre los dioses,
amuleto colgando de mi cuello,
turbulenta agua con que mis flores riego,
lámpara que guía a los ciegos soy.

Ahora que nos amamos...
somos raíces cálidas de la tierra.


Me encantó este poema, no sé que más decir de él, es hermoso, es sexy y es justo como me gustaría sentirme hoy.

domingo, 30 de septiembre de 2007

El Amor duerme en el pecho del Poeta

El Amor duerme en el pecho del Poeta de Federico García Lorca

Tú nunca entenderás lo que te quiero
Porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
Por una voz de penetrante acero.

Norma que agita igual carne y lucero
Traspasa ya mi pecho dolorido
Y las turbias palabras han mordido
Las alas de tu espíritu severo.

Grupo de gente salta en los jardines
Esperando tu cuerpo y mi agonía
En caballos de luz y verdes crines.

Pero sigue durmiendo, vida mía.
¡Oye mi sangre rota en los violines!
¡Mira que nos acechan todavía!


Más Lorca... Nolo puedo evitar, al final de todo siempre recurro a Lorca, sea en un soneto obra de teatro o simplemente a él... su vida, su obra. Todo Lorca me cautiva... Siempre.

martes, 25 de septiembre de 2007

A una Ramera

A UNA RAMERA de Antonio Plaza

Vitium in corde est idolum in altare
San Jerónimo

I
Mujer preciosa para el bien nacida,
mujer preciosa por mi mal hallada,
perla del solio del Señor caída
y en albañal inmundo sepultada;
cándida rosa en el Edén crecida
y por manos infames deshojada;
cisne de cuello alabastrino y blando
en indecente bacanal cantando.

II
Objeto vil de mi pasión sublime,
ramera infame a quien el alma adora.
¿Por qué ese Dios ha colocado, dime
el candor en tu faz engañadora?
¿Por qué el reflejo de su gloria imprime
en tu dulce mirar? ¿Por qué atesora
hechizos mil en tu redondo seno,
si hay en tu corazón lodo y veneno?

III
Copa de bendición de llanto llena,
do el crimen su ponzoña ha derramado;
ángel que el cielo abandonó sin pena,
y en brazos del demonio ha entregado;
mujer más pura que la luz serena,
más negra que la sombra del pecado,
oye y perdona si al cantarte lloro;
porque, ángel o demonio, yo te adoro.

IV
Por la senda del mundo yo vagaba
indiferente en medio de los seres;
de la virtud y el vicio me burlaba,
me reí del amor, de las mujeres,
que amar a una mujer nunca pensaba;
y hastiado de pesares y placeres
siempre vivió con el amor en guerra
mi ya gastado corazón de tierra.

V
Pero te ví… te ví… ¡Maldita hora
en que te ví, mujer! Dejaste herida
a mi alma que te adora, como adora
el alma que de llanto está nutrida;
horrible sufrimiento me devora,
que hiciste la desgracia de mi vida.
Mas dolor tan inmenso, tan profundo,
no lo cambio, mujer, por todo el mundo.

VI
¿Eres demonio que arrojó el infierno
para abrirme una herida mal cerrada?
¿Eres un ángel que mandó el Eterno
a velar mi existencia infortunada?
¿Este amor tan ardiente, tan interno,
me enaltece, mujer, o me degrada?
No lo sé… no lo sé… yo pierdo el juicio.
¿Eres el vicio tú? … ¡adoro el vicio!

VII
¡Ámame tú también! Seré tu esclavo,
tu pobre perro que doquier te siga;
seré feliz si con mi sangre lavo
tu huella, aunque al seguirte me persiga
ridículo y deshonra; al cabo... al cabo,
nada me importa lo que el mundo diga.
Nada me importa tu manchada historia
si a través de tus ojos veo la gloria.

VIII
Yo mendigo, mujer, y tú ramera,
descalzos por el mundo marcharemos;
que el mundo nos desprecie cuando quiera,
en nuestro amor un mundo encontraremos.
Y si, horrible miseria nos espera,
ni de un rey por el otro la daremos;
que cubiertos de andrajos asquerosos,
dos corazones latirán dichosos.

IX
Un calvario maldito hallé en la vida
en el que mis creencias expiraron,
y al abrirme los hombres una herida,
de odio profundo el alma me llenaron.
Por eso el alma de rencor henchida
odia lo que ellos aman, lo que amaron,
y a ti sola, mujer, a ti yo entrego
todo ese amor que a los mortales niego.

X
Porque nací, mujer, para adorarte
y la vida sin ti me es fastidiosa,
que mi único placer es contemplarte,
aunque tú halles mi pasión odiosa,
yo, nunca, nunca, dejaré de amarte.
Ojalá que tuviera alguna cosa
más que la vida y el honor, más cara
y por ti sin violencia la inmolara.

XI
Sólo tengo una madre. ¡me ama tanto!
sus pechos mi niñez alimentaron,
y mi sed apagó su tierno llanto,
y sus vigilias hombre me formaron.
A ese ángel para mí tan santo,
última fe de creencias que pasaron,
a ese ángel de bondad, ¡quién lo creyera!,
olvido por tu amor… ¡loca ramera!

XII
Sé que tu amor no me dará placeres,
sé que burlas mis grandes sacrificios.
Eres tú la más vil de las mujeres;
conozco tu maldad, tus artificios.
Pero te amo, mujer, te amo como eres;
amo tu perversión, amo tus vicios,
y aunque maldigo el fuego en que me inflamo,
mientras más vil te encuentro, más te amo.

XIII
Quiero besar tu planta a cada instante,
morir contigo de placer beodo;
porque es tuya mi mente delirante,
y tuyo es ¡ay! mi corazón de lodo.
Yo que soy en amores inconstante,
hoy me siento por ti capaz de todo.
Por ti será mi corazón do imperas,
virtuoso, criminal, lo que tú quieras.

XIV
Yo me siento con fuerza muy sobrada,
y hasta un niño me vence sin empeño.
¿Soy águila que duerme encadenada,
o vil gusano que titán me sueño?
Yo no sé si soy mucho, o si soy nada;
si soy átomo grande o dios pequeño;
pero gusano o dios, débil o fuerte,
sólo sé que soy tuyo hasta la muerte.

XV
No me importa lo que eres, lo que has sido,
porque en vez de razón para juzgarte,
yo sólo tengo de ternura henchido
gigante corazón para adorarte.
Seré tu redención, seré tu olvido,
y de ese fango vil vendré a sacarte;
que si los vicios en tu ser se imprimen
mi pasión es más grande que tu crimen.

XVI
Es tu amor nada más lo que ambiciono,
con tu imagen soñando me desvelo;
de tu voz con el eco me emociono,
y por darte la dicha que yo anhelo
si fuera rey, te regalara un trono;
si fuera Dios, te regalara un cielo.
Y si Dios de ese Dios tan grande fuera,
me arrojara a tus plantas, vil ramera.



"El Amor te vuelve idiota" dice el comercial de Sprite, creo que la mejor manera de ejemplificarlo es este poema. Yo también he estado allí y la realidad es que no te das cuenta de lo idiota que te vuelves hasta que estás afuera. La verdad es que preferiría vivr en un mundo de idiotas enamorados, mínimo todos seríamos felices, incluso en nuestra propia miseria.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Soneto XC

Soneto XC de Pablo Neruda

Pensé morir, sentí de cerca el frío,
y de cuanto viví sólo a ti te dejaba:
tu boca eran mi día y mi noche terrestres
y tu piel la república fundada por mis besos.

En ese instante se terminaron los libros,
la amistad, los tesoros sin tregua acumulados,
la casa transparente que tú y yo construimos:
todo dejó de ser, menos tus ojos.

Porque el amor, mientras la vida nos acosa,
es simplemente una ola alta sobre las olas,
pero ay cuando la muerte viene a tocar a la puerta

hay sólo tu mirada para tanto vacío,
sólo tu claridad para no seguir siendo,
sólo tu amor para cerrar la sombra.


Otra vez Neruda...Que se puede decir... Me encanta, todos sus poemas me fascinan, esta vez deo admitir es un poco más oscuro que los que he puesto antes, pero aún así es bellisimo. No sé que decir a cerca de este poema, creo que Neruda lo dice todo con sus poemas y deja sin palabras hasta a la persona más elocuente; lo único que me permite decir este poema es que Neruda era un maestro cuando se trataba del amor, sus sonetos describen de manera bella y real lo que muchos de nosotros no podemos decir con palabras, él de verdad hablaba desde el corazón y entendía el alma.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Donde comienzas Tú

Donde comienzas Tú de Julia de Burgos

Soy ola de abandono,
derribada, tendida,
sobre un inmenso azul de sueños y de alas.

Tú danzas por el agua redonda de mis ojos
con la canción más fresca colgando de tus labios.
¡No la sueltes, que el viento todavía azota fuerte
por mis brazos mojados,
y no quiero perderte ni en la sílaba!

Yo fui un día la gaviota más ave de tu vida.
(Mis pasos fueron siempre enigma de los pájaros.)

Yo fui un día la más honda de tus edades íntimas
(El universo entero cruzaba por mis manos.)

¡Oh día de sueño y ola...!
Nuestras dos juventudes hacia el viento estallaron.

Y pasó la mañana,
y pasó la agonía de la tarde muriéndose en el fondo de un lirio,
y pasó la alba noche resbalando en los astros,
y pasó la extasiada juventud de la aurora
exhibiéndose en pétalos
y paso mi letargo...

Recuerdo que al mirarme con la voz derrotada,
las dos manos del cielo me cerraron los párpados.

Fue tan sólo una ráfaga,
una ráfaga húmeda que cortó mi sonrisa
me izó en los crepúsculos entre caras de espanto.

Tú nadabas mis olas retardadas e inútiles,
por poco me parto de dolor esperando...

Pero llegaste, fértil,
más intacto y más blanco.
me llevaste, épico,
venciéndote en ti mismo los caminos cerrados.

Hoy anda mi caricia
derribada, tendida,
sobre un inmenso azul de sueños con mañana.

Soy ola de abandono,
tus playas ya saltan certeras, por mis lágrimas.

¡Amante, la ternura desgaja mis sentidos...
o misma soy un sueño remando por tus aguas!


Me disculpo con aquellos amigos a los que no he pelado mucho últimamente, la escuela me tiene completamente ocupada y ya ni tiempo me da de conectarme al messenger, Adolfo neta mil perdones por no haber platicado contigo en tanto tiempo!!

De ese poema sólo puedo decir que me gusta, me gusta mucho; y espero que a todos uds. también les guste.



lunes, 27 de agosto de 2007

El corazón torturado

El corazón torturado de Arthur Rimbaud

Mi triste corazón babea en la popa,
Mi corazón está lleno de tabaco de hebra:
Ellos le arrojan chorros de sopa,
Mi triste corazón babea en la popa:
Ante las chirigotas de la tropa
Que suelta una risotada general,
Mi triste corazón babea en la popa,
¡Mi corazón está lleno de tabaco de hierba!
¡Itifálicos y sorcheros
Sus insultos lo han pervertido!
En el gobernalle pintan frescos
Itifálicos y sorcheros.
Oh olas abracadabrantescas,
Tomad mi cuerpo para que se salve:
¡Itifálicos y sorcheros
Sus insultos lo han pervertido!
Cuando, al final, se les seque el tabaco,
¿Cómo actuar, oh corazón robado?
Habrá cantilenas báquicas
Cuando, al final, se les seque el tabaco:
Me darán bascas estomacales
Si el triste corazón me lo reprimen:
Cuando, al final, se les seque el tabaco
¿Cómo actuar, oh corazón robado?


Hace mucho tiempo me comencé a interesar por el trabajo de los llamados "Poetas Malditos" en mi opinión siendo Arthur Rimbaud el más imponente en su poesía de todos ellos. Ellos fueron franceses y vivieron en la parte baja de la burguesía, alejados de la sociedad y dándole importancia sólo a la poesía y a las artes, todos murieron en la pobreza... y los cuatro fueron genios del simbolismo, leer desde Las Flores del Mal de Charles Baudelaire hasta Iluminaciones de Arthur Rimbaud es un verdadero placer para los sentidos.


No sé que me hace sentir este poema, a veces siento que es algo que ya me ha pasado, otras veces los siento tan ajeno a mi... quizás en eso mismo se encuentra la belleza de la poesía, encontrarle tantos significados a un solo poema... quizás ese fue el don de Rimbaud crear belleza con vanas y simples palabras...

jueves, 23 de agosto de 2007

Amor Constante Más Allá de la Muerte

Amor Constante Más Allá de la Muerte de Francisco de Quevedo

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

domingo, 19 de agosto de 2007

Boca a Boca

Boca a Boca de Delmira Agustini

Copa de vida donde quiero y sueño
beber la muerte con fruición sombría,
surco de fuego donde logra Ensueño
fuertes semillas de melancolía.

Boca que besas a distancia y llamas
en silencio, pastilla de locura
color de sed y húmeda de llamas...
¡Verja de abismos es tu dentadura!

Sexo de un alma triste de gloriosa;
el placer unges de dolor; tu beso,
puñal de fuego en vaina de embeleso,
me come en sueños como un cáncer rosa...

Joya de sangre y luna, vaso pleno
de rosas, de silencio y de armonía,
nectario de su miel y su veneno,
vampiro vuelto mariposa al día.

Tijera ardiente de glaciales lirios,
panal de besos, ánfora viviente
donde brindan delicias y delirios
fresas de aurora en vino de Poniente...

Estuche de encendidos terciopelos
en que su voz es fúlgida presea,
alas del verbo amenazando vuelos,
cáliz en donde el corazón flamea.

Pico rojo del buitre del deseo
que hubiste sangre y alma entre mi boca,
de tu largo y sonante picoteo
brotó una llaga como flor de roca.

Inaccesible... Si otra vez mi vida
cruzas, dando a la tierra removida
siembra de oro tu verbo fecundo,
tú curarás la misteriosa herida:
lirio de muerte, cóndor de vida,
¡Flor de tu beso que perfuma al mundo!



Vampiro vuelto mariposa al día. Alguien me dijo apenas hace algunos días (no más de una semana) que las mariposas eran sólo insectos con alas, no me gusta creer que lo son, quizás tengo nociones falsas de lo que son, pero no pueden ser llamadas insectos, no cuando portan belleza desde el cielo y el aire. Este poema me encanta, tantas maneras para llamar a ese amor oscuro y a ese rito que todos practicamos (o deseamos hacerlo) besar. Simplemente bello.

martes, 7 de agosto de 2007

El Poeta dice la Verdad

El Poeta dice la Verdad de Federico García Lorca

Quiero llorar mi pena y te lo digo
Para que tú me quieras y me llores
En un anochecer de ruiseñores,
Con un puñal, con besos y contigo.

Quiero matar al único testigo
Para el asesinato de mis flores
Y convertir mi llanto y mis sudores
En eterno montón de duro trigo.

Que no se acabe nunca la madeja
Del te quiero me quieres, siempre ardida
Con decrépito sol y luna vieja.

Que lo que me des y no te pida
Será para la muerte, que no deja
Ni sombra por la carne estremecida.



No sé cual es la razón, pero siempre asocio a García Lorca con el color verde, hay algo demasiado bello en la poesía de Lorca que simplemente me recuerda a la belleza que nace de la naturaleza. No tengo más que decir, sólo que García Lorca es mi héroe y mi musa, todo al mismo tiempo.