domingo, 16 de octubre de 2011

Tú no eres yo

Tú no eres yo


Repito tu nombre porque no es una plegaria,
repito tu nombre en la caverna que cargo sobre el cuello,
repito tu nombre cual conjuro profético que hará
que me desvanezca y deje de ser.

Repito tu nombre como si fuera una oración
esperando invocarte, pero los dioses nunca responden
y en eso son similares. Una y dos veces escucho el sonido
de mi propia voz retumbando como un eco demoniaco
en las paredes de mi cuarto interior, la voz que solía
pertenecerme siempre dice lo mismo:
"Imagino que regresas..."

Nunca permito que profiera más palabras,
nunca me permito imaginar lo que pasa después.
No es sano, pero yo nunca he estado sana,
o eso le dije a mi psiquiatra la última vez que lo vi
y me recordó que yo soy el monstruo que
en mis sueños asesina aldeas enteras
por el simple gusto de ver el fuego subir y volar
y perderse con el cielo opaco.

Me imagino que regresas, y eso es todo.
Me imagino que regresas y a veces suelo recordar tu cara
como algo que no fue, como algo que no pasó.
Me incito a recordar que no eres yo:
por eso no regresarás.

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